jueves, 23 de abril de 2009

Lluvia. . . . .


Solo quédate como en tu sueño, sentado al lado mío al pie de la chimenea mirando atraves de la ventana las gotas de lluvia, sintiendo ese pequeño frio que se deja pasar por debajo de la puerta, y siente mi respirar en tu hombro, dame esa paz de la que hablan los poetas y quédate a mi lado para llenar de felicidad mi vida, nunca dejes entreabierta la puerta, así jamás me podre salir, sigue a mi lado disfrutando el calor de las llamas y de ese olor que da la humedad entre calado con el toque de leña, que hace de esta velada mágica.

1 comentario:

  1. Anónimo1:40:00

    Me fascinan los días con lluvia, no esos días tristes y solitarios sino aquellos donde la lluvia en lugar de mojar, refresca.son justos esos días los que me hacen ver en su totalidad la inmesidad de las cosas, es justo esa lluvia refrescante la que me da felicidad y alivia mi soledad, es justo esa lluvia refrescante lo que tu eres para mi, tan increible como las tardes de otoño, tan indescriptible como la profundidad del azul de tus ojos, tan admirable como el sol en los amaneceres junto al mar.

    ResponderEliminar