no me preocupaba nada
y en sus brazos descansaba
como lo imaginan
se fue . . . . . . . . .
sin decirme una palabra
para que sirvio decirle tantas veces
que lo amaba
se fue con el, el aire y la luz
mis ganas de amar
y es que ya no puedo mas
porque siempre me pierdo
con tu recuerdo
sabe mas el frio
solo intentar olvidar tu amor
no sentir dolor
obligarme a perder tu calor,
porque muero por dentro
finjo y me miento
desaparezco por ti
y el dolor.....
no desaparecerá
Porque..eh perdido esta batalla
donde solo yo luchaba
fui un ciego y nadamas
tal vez, solo tal vez . . . . . . .
con el tiempo las heridas
que dejaste en mi vida
y que marcaste en mi alma
y el dolor.....
no desaparecerá
no desaparecerá
no desaparecerá
porque muero por dentro
finjo y me miento
desaparezco por ti
y el dolor.....
no desaparecerá
un sueño es ese lugar en el cual puedes vivir, y que este lleno de magia del cual no quisieras salir jamas
viernes, 16 de octubre de 2009
miércoles, 7 de octubre de 2009
El Camino
Es fácil caminar. Lo difícil es saber si uno va por el camino correcto.
Las señales de la ruta lo van guiando a uno, pero en el fondo, no sabemos si estuvimos en lo cierto hasta que no llegamos. Y si allí reconocemos que la ciudad era la que habíamos visto en nuestros sueños, nos daremos por satisfechos. Pero tal vez nos desviamos y los caminos nos animaron a seguir y nos detuvimos a disfrutar de las cosas que por allí encontrábamos. Tal vez nos perdimos y no nos dimos cuennta y cuando lo hicimos ya no hubo retroceso porque seguíamos una ruta cortada en la montaña que sólo permitía ir y no volver.
Encontrar el camino. Difícil tarea, porque a veces los más transitados resultan llegar a ninguna parte. Y los solitarios no nos dan confianza.
Solo sabremos al final si hemos llegado. Y seremos los únicos en saberlo.
Las señales de la ruta lo van guiando a uno, pero en el fondo, no sabemos si estuvimos en lo cierto hasta que no llegamos. Y si allí reconocemos que la ciudad era la que habíamos visto en nuestros sueños, nos daremos por satisfechos. Pero tal vez nos desviamos y los caminos nos animaron a seguir y nos detuvimos a disfrutar de las cosas que por allí encontrábamos. Tal vez nos perdimos y no nos dimos cuennta y cuando lo hicimos ya no hubo retroceso porque seguíamos una ruta cortada en la montaña que sólo permitía ir y no volver.
Encontrar el camino. Difícil tarea, porque a veces los más transitados resultan llegar a ninguna parte. Y los solitarios no nos dan confianza.
Solo sabremos al final si hemos llegado. Y seremos los únicos en saberlo.
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