Entre canción y canción no pude evitar que llegará la nostalgia, esa simple estrofa que sonaba en mi cabeza, daría media vida por volverte a amar y, fué entonces que recordé aquellos días a tú lado, esas noches largas de platicas interminables, ese recorrer de tus manos suavemente por todo mi cuerpo, como si quisieran tatuar cada rincón en tu mente, sentir tus latidos y escuchar tu aliento, en este precisó instante justo daría la mitad de mi vida por ello, el abrir los ojos y ver siempre tus ojos mirándome, pendientes de mi despertar.
Tal vez no lo podría llamar nostalgia porque ahora lo veo más como anhelo, una vez más como hace muchos ayeres el Omega se mofa de mí, quisiera hacerlo correr a marchas forzadas y detenerlo justo en el momento en que mis labios se vuelvan a fundir en los tuyos.
Que gran despilfarre de líneas, hacía tanto tiempo que no escribía, que creó que perdí ese toque, pero así quedará grabado mi sentir de las dos de la mañana de un día cualquiera, recordándote, la gran falta que me haces.
Acaso tendré que esperar media vida, para volverte a amar?