caminamos hasta tu apartamento, el parquet tenia ese olor a humedad que mata y enloquece, como rodaron los whiskyes, el frío era nuestra mejor escusa, ante la chimenea rodeaste mi cintura, me ceñiste a ti, tan profundo que me sentí parte de tu costilla izquierda, y esos besosss, por Dios que manera de besar, Cárajo!!! De pronto el omega vibro como es la particular de todas las mañanas en mi cama, lo mire aterrada, 5 minutos más, y así volví al instante preciso, como si fuera el capítulo siguiente de mi mejor serié, al darme cuenta ya estaba en tu alcoba, y solo sentía ese peregrinar de tus manos, que pisaron lugares de mi cuerpo que ni yo recordaba, y así entre besos y caricias. Llegue entre tus brazos al cielo, con esa forma tan tuya de hacerme tuya, como nadie en la vida, que manera de entregarse, que manera!!!!! Y el correr del tiempo que por más que trate de jalarle algunos segundos, no conseguí gran cosa.
Hoy deseo aun más poder perderme entre tus brazos una vez mas.












